sábado, 5 de octubre de 2013

Un fin de semana en Toledo

Ahora que llegan los puentes es buen momento de hablar de alguna escapada. Una opción muy válida es la ciudad de Toledo, conocida como "la ciudad imperial", por haber sido sede de la corte de Carlos I, o "la ciudad de las tres culturas" porque en ella han convivieron cristianos, musulmanes y judíos.

Primer paso: alojamiento.
 

Mi decisión fue el Hostal Puerta Bisagra, justo al lado de la puerta de la muralla con el mismo nombre. Es un establecimiento pequeño pero muy bien ubicado. Las instalaciones son nuevas y está limpio. La relación calidad-precio es bastante buena. Desde la estación de RENFE la línea 22 os deja en la mismísima puerta por 1'40€.


Hostal Puerta Bisagra


Una vez nos hemos instalado hay que pensar qué visitar. El turismo es muy importante en esta ciudad. Se ha ideado una pulsera turística que podrás obtener por 8€. Te la colocan en la muñeca a modo de "todo incluído" y hasta que te la quites puedes acceder a seis monumentos. Merece la pena si queremos exprimir al máximo el tiempo.

La primera visita que hacemos es a la mezquita del Cristo de la Luz (999). Posee nueve bóvedas repartidas en tres naves que forman una zona cuadrangular. Fue utilizada como parte de una iglesia cristiana, por lo que conserva un pantocrátor. El monumento fue restaurado a finales del siglo XX pero se conserva en pésimas condiciones, con grafitis y pintadas. Una auténtica pena. Podemos acceder con la pulsera, si no la entrada son 2'50€


Mezquita Cristo de la Luz


Una visita imprescindible si vamos a esta ciudad es la que hay que hacer a la parroquia de Sto. Tomé, donde encontramos la obra magna de El Greco, "El Entierro del Conde Orgaz". Una maravilla. (Entrada 2'50€. Gratis con la pulsera)
 
Entierro del Conde Orgaz


Uno de los templos que destacan sobre los tejados de la ciudad es el de la iglesia de San Ildefonso, más conocida como "los Jesuitas". Es la mejor representación del Barroco que encontramos en la zona. Data de 1742. La joya de este edificio son sus torres, a las que se puede acceder, y que nos ofrecen una de las mejores vistas de la ciudad. (Entrada 2'50€. Gratis con la pulsera)


 
Nave central iglesia Jesuitas


Vistas desde la torre de los Jesuitas.
A la izquierda el alcázar. A la derecha el campanario de la catedral.
 

La iglesia de El Salvador fue en sus orígenes una mezquita, alrededor del S.XI, aunque también tiene restos de un asentamiento visigodo anterior. Su paso a culto cristiano motivó diferentes modificaciones que dan como resultado el templo actual. Es de lo que menos merece la pena, a mi juicio. (Entrada 2'50€. Gratis con la pulsera)
 
Restos visigodos en la iglesia de El Salvador


La antigua sinagoga mayor de la ciudad es la de Santa María la Blanca. Se construyó en el S. XIII y en el S.XV pasó al culto cristiano. Sobrevivió a un voraz incendio. Destacan sus 32 capitales en forma de piña o nido de avispa. No hay dos iguales entre ellos. (Entrada 2'50€. Gratis con la pulsera)
 
Arcos de Sta. María la Blanca con sus
característicos capiteles


El Monasterio de San Juan de los Reyes fue construido para velar los restos de los Reyes Católicos y conmemorar todos sus logros, como la batalla de Toro. Es de estilo Gótico isabelino y está formado principalmente por un claustro de doble altura y un pequeño templo de una nave. (Entrada 2'50€. Gratis con la pulsera)


Iglesia en San Juan de los Reyes
Tracería del claustro

Además de estos lugares de interés, a los que podemos acceder con la pulsera turística tenemos otros cuatro que no entran en el bono, pero que son gratis los domingos y festivos:
 
 
Alcázar de Toledo: muy bonito por fuera y su patio interior. El resto no merece la pena visitarlo porque se ha ubicado dentro de él un museo del ejército que es inmenso y nada interesante.
 

Patio interior del Alcázar

Vistas desde la biblioteca de Castilla-La Mancha.
A la izquierda la catedral. Al fondo la iglesia de los Jesuitas.
 
Casa-Museo de El Greco: instalado en una casa similar a la que debió habitar. Decepciona porque sus grandes obras están expuestas fuera de él. Tiene pequeñas pinturas suyas y mucho relleno de discípulos e imitadores.


Casa-Museo El Greco
 
Museo Sefardí: se encuentra en la Sinagoga del Tránsito. Es bonito el edificio. Su contenido es para echar un vistazo rápido.

Museo de la Santa Cruz: no puedo opinar porque no fui.

Vista del transparente
Eso sí. La joya de la ciudad es su catedral. Ésta también es gratis los domingos pero no incluye el acceso al campanario. La entrada completa son 11€. Lo que más me llamó la atención fue la sacristía. Cada cuadro, cada pieza que allí hay te deja boquiabierto. También el tesoro que tienen, con su preciosa Custodia barroca a la cabeza es digno de ver. Además de esto, la parte más característica de la catedral es su transparente. Se trata de un vano (ventana) decorado con esculturas alrededor. Da la sensación de que se abre el cielo detrás del altar. Para mí lo mejor de la ciudad. Por cierto, la campana mayor, llamada "Campana Gorda" es la más grande de España y una de las mayores del Mundo. Made in Cantabria).

 
 


Además de la oferta cultural, la gastronómica está a la altura. Yo comí en el Restaurante Plácido, en la calle Santo Tomé, muy céntrica. El salón principal está en el patio interior, acristalado, y tiene fuentes y plantas, con una escultura en el centro. Está muy bien. Al lado, subiendo la calle, está la biblioteca de Castilla-La Mancha. En la última planta tiene una cafetería (minúscula) pero puedes asomarte a la ventana y tener la vista opuesta a las torres de los Jesuitas. Acceso gratuito siempre.

Restaurante Plácido

Al lado, en la misma calle, está el Café de las Monjas. Aquí podremos tomar como postre o como merienda unos típicos mazapanes de Toledo hechos por las monjas. Nos los venden al peso y están buenísimos.

Otra opción para comer o cenar es el Corral de Don Diego, un tanto escondido. En la zona exterior se come muy bien si el tiempo acompaña. Podremos degustar un buen plato de caza, muy típico de Toledo.

La plaza de Zocodover tiene también mucho ambiente (además de un Mcdonalds si se va más justo de presupuesto)
 
Plaza Zocodover


En definitiva, Toledo merece una visita a fondo, un buen paseo por sus estrechas y empedradas calles, visitar su judería y admirar sus murallas, con puertas como la de la Bisagra o la puerta del Sol, perderse en ella y encontrar la conexión entre su pasado y su presente.
 
 
Puerta de la Bisagra


Vista del campanario desde las estrechas calles adyacentes.


Torre del campanario desde el claustro


 

Zona Judería


Vista nocturna desde la Pta. del Sol
 

viernes, 4 de octubre de 2013

Lamucca de Prado

Uno de mis restaurantes favoritos. Se encuentra en pleno Barrio de las Letras, en la calle Prado (paralela a Huertas), en las inmediaciones de la Plaza de las Cortes y la de Santa Ana.

Entrada al restaurante
 
 

Restaurante

Es un establecimiento con mucho encanto. Un espacio diáfano con grandes ventanales a las transitadas calles León y Prado en su planta principal. Mediante unas escaleras en el centro de la sala podemos bajar a la planta sótano, una zona abovedada con el techo más bajo, donde poder tener más intimidad.
 
El ambiente es joven y dinámico. La comida es muy buena y sana. Los platos tienen mucha verdura, poca grasa y mucho sabor. Dispone desde mesas para dos personas hasta para ocho comensales sin necesidad de juntarlas.




De lunes a viernes ofrece un menú del día muy interesante por 16€. Consta de primer y segundo plato (sin posibilidad de escoger), bebida, pan, postre y café. Por lo general sus ofertas para este menú son muy apetitosas. La ventaja de no tener opción a escoger platos es que ya saben lo que vas a comer y no tardan mucho en servírtelo.

Entrada a Lamucca durante
el Mercado de las Ranas en 2013
 

Las noches son muy animadas, sobre todo las de los viernes y sábados, cuando el restaurante se convierte en un lugar idóneo para tomar un gin tonic y poder charlar.
 
El sitio se puso muy de moda cuando el Príncipe y Letizia fueron un día a cenar. Se deja ver algún famosillo.
 
En definitiva, uno de los mejores restaurantes del castizo Barrio de las Letras.

Por cierto, tiene su hermano en la calle Pez, Lamucca de Pez. Aún no he ido así que no os puedo contar.