sábado, 28 de septiembre de 2013

La Tábula de las Descalzas

Este nombre tan bonito corresponde a un restaurante que está muy cerquita de la Plaza del Callao, concretamente en la Travesía de los Trujillos Nº2.


Entrada al salón del restaurante


Se trata de un establecimiento con un aire muy mediterráneo en el que se puede comer o cenar tranquilamente. La cocina es muy buena y el ambiente agradable.
 
Para pasar al restaurante debemos entrar por la parte del bar, en el que no he consumido, por lo que no puedo opinar, pero tenía buena pinta. El salón del restaurante está decorado con tonos azules y blancos, con una fuente en el centro. Tiene cabida para grandes comidas.
 
En su carta destaca el arroz meloso con bogavante. Un plato, como todos sabemos, muy rico pero que es ideal para disfrutar la intimidad, sin nadie mirando cómo te manchas la camisa intentando comerlo, por ejemplo. La ración para dos personas bien podría ser para cuatro porque es muy abundante.


Arroz meloso con bogavante


Es interesante decir que este plato, como buen arroz que se precie, tarda unos veinte minutos en ser preparado, por lo que es interesante pedir algo para hacer tiempo. En este caso fue el "Pastel de Cabracho con salsa tártara, especial de la casa". Estaba bueno, aunque he comido pasteles de cabracho mejores.


Pastel de cabracho con salsa tártara



De postre, para hacer bien la digestión, un sorbete de limón al cava. Como todos, sin nada a destacar.
 
Detalles: uno bueno y uno malo. El bueno es que con la cuenta te ofrecen una nota por si quieres comentar algo sobre el servicio y ponderarlo. Esto significa que, al menos, les interesa nuestra opinión. Lo malo es que cobran el pan, y es un detalle que me parece taaaaaaaaaaan feo...
 
Aun así volveré.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Seguimos sin poder levantarnos

Por tercera vez he ido a ver el musical de Mecano. Esta vez en la mítica Gran Vía, la avenida de los musicales, y con mi querida amiga Lucía Castañeda (He de decir que el protagonista es el padre de sus hijos).
 
Me ha sorprendido mucho el cambio que ha sufrido el escenario. Hasta ahora había sido todo muy minimalista, con una mini barra simulando un bar, que al darla la vuelta se convertía en cementerio. Ahora es todo más a lo grande. Un montón de efectos especiales acompañan a las canciones y los bailes. Quizá en alguna ocasión lleguen a tapar el protagonismo de éstos, dejándonos perplejos, por ejemplo mientras se canta el popurrí "Laika-Dalí" dando la sensación de que estamos cayendo al vacío en el espacio, o mientras Colate canta "Perdido en mi habitación" desesperado por su adicción a las drogas y todo a su alrededor son luces y garabatos que simulan la locura que en esos momentos pasa por su cabeza.
 


Una vez más he llorado y he reído un montón. Me ha encantado. Hay algún cambio en los diálogos y la duración es un poco menor que en las anteriores ocasiones (Bilbao y Santander).
 
Si ya lo habéis visto, ¡ahora es mucho más espectacular!
 
 
Espero que la maldición que cae sobre quien me acompaña a verlo no suceda esta vez con Lucía.
 
Volvería a verlo :)


Daniel Diges es Mario, el protagonista

martes, 17 de septiembre de 2013

Restaurante Teatriz

En el Barrio Salamanca se encuentra este restaurante, ubicado en el antiguo teatro Beatriz (de ahí su actual nombre). Es la joya del grupo VIPS, ya que está considerado como su establecimiento con más categoría. De hecho, nadie diría que pertenece al citado grupo.



La carta tiene ingredientes de alta calidad, cosa que obviamente repercute en el precio. El trato y la atención son muy buenos. La chica que sirve las mesas (las dos veces que he ido es la misma) es encantadora y eficiente. Cada vez me fijo más en este aspecto. Un camarero desastroso puede arruinarte la cena...
 
 
 


De la carta recomiendo el "Solomillo de cebón a la parrilla con emulsión de Parmesano y trigueros", o el "Lomo de ternera al carbón marinado con hierbas y tomate seco" (foto)




De la carta de postres destaca el "Chocolatísimo, mousse horenada de chocolate de Guayaquil, helado de vainilla con cookies de caramelo y galleta de pistacho". En la carta no lo dice, pero va acompañado de un "chupito" de fruta de la pasión que se debe tomar al final.

 


 
 
En definitiva, un sitio al que volver :)












 
 


 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Gau&Café

Hoy me he dedicado a leer un ratito en el Gau&Café (antiguo Gaudeamus Café). Se trata de una cafetería en la azotea de las Escuelas Pías (UNED), bien de interés cultural desde 1996, en el corazón del castizo barrio de Lavapiés.




La zona de la cafetería es muy agradable. No está abarrotada de gente como las azoteas del centro, ya que es menos famosa. Lo más importante es que el personal es atento y rápido, las sillas cómodas y las mesas no deslumbran al sol.

El café está muy bien de precio (1.40€) y tienen tés de calidad de diferentes tipos y sabores por unos dos euros.



 
Desde esta terraza tan tranquila se puede disfrutar de una tarde de lectura mientras, de reojo, vemos cómo se va escondiendo el sol tras los tejados de Lavapiés.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

La alegría de encontrar en Madrid un bollo preñao.

 
Hay tres cosas que me encantan y que no encuentro en Madrid (ahí El Corte Inglés me ha decepcionado). Se trata de almogrote (salsa canaria), queso de Mahón curadísimo y bollos preñaos. Este último es típico de la zona Norte (Asturias-Cantabria-La Rioja) y en la zona centro del país es prácticamente desconocido, he podido comprobar.
 

Como bien dice su nombre, se trata de un bollito relleno (preñao) de chorizo.
 
Hoy he conseguido encontrarlo en una de esas ferias de gastronomía que ponen en las plazas, en concreto en la Plaza de la Santa Cruz. ¡Qué alegría! Es de los buenos, con el pan blanquito y harinoso, y con la grasa del chorizo embadurnando todo el bollo mmm.
 
He acabado muy bien el día, como veréis :) Pequeños placeres de la vida.
 
Os dejo la foto de lo que no he podido acabar.
 

#albertohazteunblog


Pues me hice un blog, donde contaros adónde voy y cuán recomendable es ese sitio. Espero que, al menos, quienes me habéis insistió me leáis.




¡Saludos!


Alberto.